Sumar o Restar
¿Cuándo fue la última vez que te sentaste a analizar lo que haces para tus clientes, para tu gente? ¿Cuándo fue la última vez que reflexionaste sobre el impacto que tienes en la vida de los demás con tu trabajo diario, con tu vida?
Independientemente de lo que te dediques, lo que haces impacta a tu comunidad. No importa si eres jardinero, si tienes una empresa de construcción, si limpias casas, si eres ingeniero o si eres ama de casa.
Todo lo que haces tiene un impacto en la vida de los demás. No tienes que ser Joel Osteen o Michael Jordan, James Hetfield o el cantante que te guste para tocar la vida de otros. No tienes que dar presentaciones (o predicar) ante miles de personas para tocar sus vidas.
No tienes que hacer eso, porque lo que haces, lo que sea que hagas, toca la vida de los demás.
Date un minuto para pensarlo. Date un minuto para revisar la manera en que impactas. Date un minuto para identificar cuáles vidas tocaste esta semana y de qué manera.
“Pero Miguel, yo no hice nada”, quizá es tu primer reacción.
Hiciste mucho. Te lo aseguro: La manera en que le dices buenos días a tus hijos. A tu pareja. La manera en que tratas tus compañeros de trabajo. La manera en que haces tu trabajo. Tu trabajo por sí mismo. Los resultados que le das a tus clientes. La manera en que manejas tu auto.
Para bien, o para mal, tus acciones impactan. Suman o restan.
Todos conocemos a alguien que resta la mayoría del tiempo: el tóxico, el amargado, la quejumbrosa, la problemática. Con su actitud, con sus palabras, con sus acciones, son capaces de cambiar el tono y la “energía” del lugar donde se paran. Qué difícil ser así.
Yo nunca he conocido a alguien que sume todo el tiempo, posiblemente alguien como el Papa o el Dalai Lama se acerquen a eso, pero dudo mucho que no lleguen a perder los estribos de vez en cuando. Aún así, creo que es algo digno de aspirar lograr.
Entonces, mi invitación para ti es simple: suma esta semana. Suma con tus acciones, con tus palabras, con tus pensamientos. Súmate a ti. Súmale a los demás. Empieza en casa. Empieza en tu trabajo.
¡A sumar!
Miguel
